Respuesta consolidada al debate electrónico: Incorporación de la Migración a la Planificación de las Políticas Locales

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Introductory text

La Iniciativa Conjunta sobre Migración y Desarrollo (ICMD) ha llevado a cabo un debate electrónico sobre la incorporación (mainstreaming) de la migración a la planificación de las políticas locales, al que fueron invitados actores locales de todo el mundo a fin de compartir experiencias y puntos de vista sobre la integración de la migración en la planificación del desarrollo local. Los resultados de dicho debate electrónico se presentan a continuación en forma de respuesta consolidada, en la que se incluyen los aportes de los profesionales de migración y desarrollo (M&D), las autoridades locales y regionales (ALR), expertos nacionales e internacionales en materia de migración, actores de la sociedad civil y otros, provenientes de Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Filipinas, Senegal y Sudáfrica. Este debate electrónico se inscribe en el marco de la asociación entre la ICMD y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para el desarrollo del Libro Blanco sobre la integración de la Migración en la Planificación del Desarrollo Local. En este enlace puede consultarse la nota conceptual del citado Libro Blanco. En éste se realiza un estudio comparativo sobre lo ya realizado hasta la fecha, o lo que se está realizando en la actualidad, para integrar la migración en la planificación del desarrollo local. Asimismo, se recopilan las buenas prácticas y las lecciones aprendidas. Con ello, la ICMD y la OIM se proponen fomentar la comprensión global de la dimensión local de M&D.

En la actualidad, todo el mundo reconoce que la migración y el desarrollo son fenómenos intrínsecamente relacionados y que, si se gestionan adecuadamente, es posible mitigar sus efectos negativos y potenciar los efectos positivos que la migración puede tener en el desarrollo y que el desarrollo puede tener sobre la migración. No obstante, la naturaleza de la migración y el contexto en que tiene lugar son extremadamente variados y complejos, por lo cual es importante que las autoridades intervengan para gestionar este contexto y poder aprovechar el potencial. En este sentido y dada la naturaleza multifacética de la interrelación entre migración y desarrollo, una intervención de estas características logrará mejores resultados si se realiza en forma sistemática e integral.

La forma más apropiada de garantizar este enfoque sistemático es incorporar las cuestiones de M&D directamente en la planificación de las políticas. Este proceso se puede describir como el proceso de evaluación de las consecuencias de la migración en cualquier actividad planificada dentro de una estrategia de desarrollo. La adopción de este enfoque permite integrar la migración en una estrategia de desarrollo más amplia y fomentar un enfoque coherente en lugar de acciones fragmentarias y descoordinadas. De hecho, este enfoque promueve una mayor coordinación entre los diferentes departamentos gubernamentales así como con otros actores relevantes, dando lugar a políticas más exitosas.

Aunque los procesos de incorporación están orientados principalmente a escala nacional, su traducción y aplicación a escala local es un aspecto crucial con vistas a maximizar el potencial de la migración y su vinculación con el desarrollo local. Se trata de un aspecto particularmente importante dado que son las autoridades locales y regionales (ALRs) quienes se hallan a la vanguardia a la hora de hacer frente a las necesidades, los derechos y las preocupaciones de los migrantes en el ámbito de los distintos servicios que prestan para el desarrollo de toda la comunidad. Esto implica necesariamente la necesidad de integrar la migración como un tema transversal en la legislación, las políticas y los programas a todos los niveles (local, regional y nacional) y en todos los sectores, por ejemplo en el acceso a la vivienda, la educación, la seguridad social, etc. También significa integrar las preocupaciones de M&D en todas las etapas de planificación de las políticas, incluyendo el diseño, la implementación, el monitoreo y la evaluación. Esencialmente, se trata de que M&D llegue a institucionalizarse a todos los niveles gubernamentales en el examen de las cuestiones relativas a la migración y ésta sea una práctica estándar o normalizada dentro de la planificación de políticas del gobierno local.

Original query

Basándose en el contexto que antecede, la ICMD y la OIM invitaron a todos los actores participantes en la incorporación de la migración en la planificación del desarrollo local a que respondieran a las siguientes preguntas:

1. ¿Qué significa para usted la integración de la migración en la planificación de las políticas locales?

2. ¿Cómo describiría usted la relación entre el enfoque transversal de M&D y el nivel y proceso de descentralización estatal? En este contexto, ¿cuál es el papel de los procesos y actores de la cooperación descentralizada y cómo se pueden conciliar estos tres elementos?

3. ¿Cuáles son las principales medidas necesarias para institucionalizar con éxito la migración en la planificación local y cómo pueden aplicarse? ¿Cuáles son los retos y oportunidades relacionados con estas medidas?

4. ¿Qué ejemplos hay de iniciativas de éxito lideradas por las autoridades locales con objeto de institucionalizar la migración en la agenda local? ¿Se han reproducido dichas iniciativas en otros territorios y cuáles han sido los resultados? ¿Hasta qué punto están estas iniciativas vinculadas o ajustadas a los planes de desarrollo regional o nacional y en qué medida puede considerarse dicha vinculación un factor de éxito? ¿Qué medidas y prácticas podrían adoptar las autoridades locales con el fin de fomentar la institucionalización, la reproducción y el éxito de estas iniciativas?

Summary of responses

Pregunta no1: ¿Qué significa para usted la integración de la migración en la planificación de las políticas locales?

En primer lugar, los encuestados señalaron que si se desea tener en cuenta el concepto de integración de la migración en la planificación de las políticas locales es preciso tener una visión clara de la desigualdad que generan los procesos migratorios ante la falta de políticas adecuadas dentro de las instituciones locales en cuestión. A partir de este reconocimiento, los migrantes tendrán, por lo tanto, la consideración automática de ser partes iguales de la sociedad más allá de sus nacionalidades, por lo cual deberán ser tratados como ciudadanos y considerados titulares de derechos y actores del desarrollo.

Por consiguiente, la incorporación de la migración a la planificación de las políticas locales es una reacción a escala de gobernanza local ante estas desigualdades, en un intento de mitigarlas y promover la igualdad de derechos, la cohesión social y el consiguiente desarrollo local en un territorio. Con vistas a este objetivo, los entrevistados concluyeron que es necesario incluir las cuestiones de migración en todas las fases de la planificación, la implementación, el seguimiento y la evaluación de las políticas a escala local. Algunos ejemplos presentados como ilustración de este punto incluyen la adición de disposiciones relacionadas con la migración en los planes de desarrollo local y la programación anual de inversiones, la construcción o el fortalecimiento de las instituciones o estructuras locales de migración, y la ampliación de los programas y servicios locales hasta incluir a los migrantes.

En todas las fases de planificación de las políticas locales y su implementación, monitoreo y evaluación, esto significa asegurar que las cuestiones de migración se incluyen en todos los sectores y políticas, en particular aquellos de mayor importancia en relación con el bienestar de los migrantes y la capacidad de integrar y contribuir a sus comunidades locales; por ejemplo, trabajo, salud, educación, seguridad pública, vivienda, etc. También es necesario, por lo tanto, analizar de qué manera afectan todas las políticas a la migración y el desarrollo, y viceversa.

A la luz de este enfoque multisectorial, se consideró también muy necesario adoptar un enfoque de múltiples partes interesadas que atraviese todos los sectores e incluya las autoridades locales y regionales, los migrantes, las asociaciones de migrantes, la sociedad civil, la academia, el sector privado, las instituciones financieras, los sindicatos, las organizaciones internacionales, etc. De hecho, todos los actores tienen un papel que jugar y cada uno de ellos supone un valor añadido en términos de lo que puede aportar a la incorporación y las intervenciones de M&D. Si bien las ALRs son esencialmente responsables de esta integración y de las acciones consiguientes en materia de M&D, también deben evaluar hasta qué punto son capaces de facilitarlas ellas mismas a los migrantes y en qué medida otros actores pueden desempeñar un papel de apoyo. Por su ubicación preferente a escala local para promover la cooperación de dichos actores y la evaluación de necesidades y funciones, las ALRs también deberán facilitar la coordinación entre todos estos sectores y grupos de interés de una manera coherente, con el fin de garantizar efectivamente que la migración hace su contribución al desarrollo local.

Sin embargo, no basta con que las ALRs coordinen y asignen las funciones entre todos estos actores clave. Para que esto funcione, tiene que haber un enfoque participativo de la incorporación que tenga en cuenta, en primer lugar, las opiniones, necesidades, experiencias y el valor añadido de los diferentes actores en juego y que les permita interactuar continuamente con la planificación, la implementación, el monitoreo y la evaluación de las políticas. Si bien la inclusión de todos los interesados ​​implica, de por sí, que el colectivo de migrantes es uno de estos actores, casi todas las respuestas hicieron también una referencia explícita a la función clave de los propios migrantes y la necesidad de asegurar su participación en todos los aspectos de la planificación de las políticas locales. Sólo de esta manera podrán las políticas responder efectivamente a las realidades y necesidades de los migrantes. La ciudad de Legazpi, en Filipinas, proporciona un ejemplo concreto de cómo lograrlo, mediante la incorporación al Consejo de Planificación y Desarrollo Urbano local de representantes de los migrantes y las asociaciones de migrantes. Con ello, el sector de la migración tiene la oportunidad de presentar sus planes y programas y participar activamente en el proceso de planificación del desarrollo, asegurándose de que los programas, proyectos y servicios relacionados con la migración serán presentados al comité para su aprobación, inclusión e integración en los Planes de Desarrollo Social y en el Plan Anual de Inversiones de la Ciudad y el Plan de Inversión Pública a Medio Plazo.

La mayoría de los encuestados también destacaron que la incorporación de la migración en la planificación del desarrollo local implica a su vez proporcionar a los migrantes y sus asociaciones los recursos y servicios que permitan integrar, asociar y empoderar a los migrantes, para que sean capaces de crear y mantener una voz común capaz de navegar por los espacios de las políticas públicas y hacer su aporte a la planificación de las políticas locales.

Dos respuestas provenientes de Ecuador advirtieron también del peligro de que las medidas de integración den por sentado que la migración se integra de manera implícita; por esta razón, el concepto y las medidas específicas puede llegar a ser tan vagos y transversales que impiden lograr acciones y objetivos específicos. Para mitigarlo, es esencial dedicar a ello presupuesto y unidades específicas, al igual que iniciativas y políticas de M&D específicas, a la vez que se asegura la integración en todo el espectro de la planificación de políticas.

Por último, una consideración clave aportada por los contribuyentes establece que la posibilidad de que las autoridades locales puedan liderar este proceso pasa por el necesario reconocimiento de sus competencias y papel a escala local, nacional e internacional. De hecho, la incorporación de la migración en la planificación de las políticas locales significa reconocer que la migración y el desarrollo es responsabilidad de todos, y en particular de los actores locales que están a la vanguardia de la gestión de los fenómenos migratorios y de los procesos políticos locales. La incorporación de la migración en la planificación de las políticas locales, por tanto, significa también asegurar el compromiso de los gobiernos locales con las cuestiones migratorias y asegurar su propiedad sobre dichos procesos.

Pregunta no2: ¿Cómo describiría usted la relación entre el enfoque transversal de M&D y el nivel y proceso de descentralización estatal? En este contexto, ¿cuál es el papel de los procesos y actores de la cooperación descentralizada y cómo se pueden conciliar estos tres elementos?

En respuesta a esta pregunta, la mayoría de los encuestados destacaron el hecho de que al asumir un enfoque de integración en la planificación de las políticas locales, las ALRs deben abordar la migración dentro de los límites de las competencias y funciones que se les asignan. Está claro, por tanto, que a mayor nivel de descentralización más espacio y oportunidades habrá para que las ALRs ofrezcan respuestas a la migración. También se observó que en los países altamente centralizados, las ALRs pueden no obstante encontrarse a la vanguardia ante los desafíos y oportunidades de la migración, pero su efectividad puede verse limitada por la falta de apoyo legal, técnico y financiero a escala nacional y la exigencia de estricta rendición de cuentas ante los niveles superiores.

Además, la gran mayoría de encuestados reconoció el valor añadido de los procesos de descentralización, en la medida en que las ALRs están más cercanas a sus circunscripciones, poseen una mejor comprensión de las necesidades de sus comunidades y son más capaces de entablar contactos y conjuntar a los actores y la información necesarios para alimentar la planificación de las políticas. En este sentido, los procesos de descentralización también permiten una mayor participación de todos los actores locales, lo que significa que los esfuerzos responderán con mayor ajuste a las necesidades y lograrán que el diseño y la aplicación de las políticas sean más eficaces.

En relación con lo anterior, las respuestas pusieron también claramente en evidencia los vínculos intrínsecos entre migración, descentralización y cooperación descentralizada. Teniendo en cuenta que en general las ALRs no suelen tener competencias en materia de migración, que suelen depender del nivel nacional, las alianzas de cooperación descentralizada ofrecen por tanto una excelente oportunidad para compartir entre las diferentes ALRs las lecciones aprendidas y las buenas prácticas. En otras palabras, esos marcos permiten la creación de capacidades en un espíritu de apoyo mutuo entre iguales. Un encuestado también señaló que a menudo son los migrantes y las propias diásporas quienes comienzan a establecer alianzas de cooperación descentralizada mediante iniciativas de desarrollo, creación de empresas y actividades de inversión; otros encuestados añadieron por su parte que era importante asegurarse de que dichos marcos de cooperación descentralizada queden sellados con acuerdos entre las ARLs y no directamente con las asociaciones de la diáspora. Con ello se asegura la sostenibilidad, la propiedad y el compromiso de las ARLs. Además, se garantiza que las políticas respondan verdaderamente a los procesos oficiales de desarrollo local y no sólo a lo que interesa a las asociaciones de migrantes o responda a lo que éstas crean que se necesita en cualquier territorio dado.

Pregunta no3: ¿Cuáles son las principales medidas necesarias para institucionalizar con éxito la migración en la planificación local y cómo pueden aplicarse? ¿Cuáles son los retos y oportunidades asociados con estas medidas?

Hubo un consenso general entre todos los encuestados respecto a que, ante todo, hay una clara necesidad de contar con datos precisos de migración que permitan una comprensión adecuada del contexto migratorio y faciliten las actividades informativas mediante la cartografía de los migrantes y sus asociaciones. Sólo mediante una buena comprensión del contexto migratorio y la existencia de datos cuantitativos y cualitativos agregados se puede prever una respuesta política efectiva. Sin embargo, casi todos los encuestados afirmaron también que la adquisición de datos precisos es uno de los retos más importantes en la incorporación de la migración a la planificación de las políticas locales. Para hacer frente a estos desafíos es necesaria la adquisición de datos y apoyo por parte de una amplia gama de actores. Puede ser también necesario que las ALRs asignen financiación y proporcionen su apoyo a estos entes de investigación a fin de que puedan llevar a cabo estudios rigurosos.

En estrecha relación con lo anterior, en las respuestas se destacó la evidente necesidad de llevar a cabo a la vez un diagnóstico de las necesidades, los capitales y las ideas de los migrantes y la diáspora una vez localizados. En las respuestas se establecieron los siguientes aspectos principales de este tipo de diagnóstico: análisis de los puntos fuertes y las debilidades del territorio en relación a qué servicios tienen acceso los migrantes y a las violaciones de sus derechos, identificación de oportunidades económicas y de desarrollo, y análisis de en qué medida la ALR en cuestión puede prever estas necesidades y en qué medida es incapaz de hacerlo. La necesidad de diagnóstico se basó en la idea obvia de que si no se tiene una comprensión de las razones principales que hacen que los migrantes no tengan acceso a las mismas oportunidades y servicios que los demás miembros de la comunidad, cualquier plan o acción está abocado a un probable fracaso al no abordar adecuadamente estas necesidades. Un ejemplo concreto de una lección aprendida lo proporcionó Senegal, donde una Agencia Regional de Desarrollo ha establecido puntos de información para migrantes a fin de responder a sus preguntas relativas a la migración y proporcionarles asesoramiento y orientación en cuanto a su integración social y económica. Sin embargo, el 90% de las preguntas de los migrantes estuvieron relacionadas con los sectores de financiación o bancarios, y la citada Agencia logró reunir escasa información sobre las organizaciones bancarias y los programas de financiación, lo que hizo menos eficaces los puntos de información a la hora de responder a las necesidades de los migrantes. Si se hubiera llevado a cabo un diagnóstico habría permitido a la Agencia estar mejor preparada y ser capaz de responder a estas necesidades. Tanto en el proceso de realización de un diagnóstico como a lo largo de todo el proceso de incorporación se reiteró la cuestión crucial de lograr la participación activa de los migrantes en todas las etapas de los procesos de las políticas. Entre otros ejemplos, en este sentido, se incluyen la creación de comités o grupos que reúnen a los migrantes, sus asociaciones, la sociedad civil y el gobierno local; la vinculación de los repatriados o el establecimiento de programas temporales de retorno que les permitan aprovechar sus conocimientos; y un hermanamiento de las ALR que facilite el diálogo e intercambio de conocimientos entre territorios.

Las respuestas añadieron también que, basándose en el análisis de datos y el diagnóstico, es necesario que los interesados lleven a cabo su propio análisis ​​que les permita identificar las partes interesadas que deban participar en el proceso y que tal vez no estén todavía implicadas. Con respecto a los migrantes y sus asociaciones, algunas respuestas también sugirieron la utilidad de identificar figuras, redes y asociaciones de confianza que puedan aportar una representación creíble de las necesidades de los migrantes a la mesa de diálogo sobre políticas.

Se señaló también que al identificar las partes interesadas podría ser necesario verificar su conocimiento de las cuestiones relativas a M&D, así como su compromiso con el proceso de incorporación que asegure su compromiso con las políticas, y también la identificación de algunos de los obstáculos más comunes que se experimentan en los esfuerzos por incorporar la migración en la planificación de las políticas locales. En este sentido, las respuestas destacaron la importancia de llevar a cabo actividades de sensibilización y cabildeo para asegurar que todos los actores sean plenamente conscientes y comprendan los problemas específicos de migración y desarrollo que nos ocupan, así como la necesidad y el valor añadido del proceso de integración. Con ello se asegurará que el apoyo y el compromiso con el proceso sea mayor.

Una dificultad adicional reside en la necesidad de fomentar también la comprensión y la cohesión social entre las poblaciones de un mismo territorio a fin de desterrar los mitos que rodean a la migración y mitigar las tensiones sociales y la xenofobia. Un ejemplo de cómo lograrlo es consiguiendo que el enfoque de los inmigrantes se enmarque en una perspectiva de desarrollo y oportunidades y no como una causa humanitaria o caritativa. En otras palabras, resaltando y aprovechando los aspectos positivos de la migración y su potencial para el desarrollo local. Algunas respuestas provenientes de Filipinas ofrecían consejos sobre la forma de apoyar este proceso a través de la identificación de una migración “líder” o “campeona”, visible a los ojos del gran público y que puede defender y promover la agenda de M&D. Basándose en la experiencia de Filipinas, estos “campeones” podrían ser determinados funcionarios locales, como en el caso de Naga y la ciudad de Legazpi, o un miembro de la agencia gubernamental nacional, como en el caso de la ciudad de Tabaco. También puede ser un antiguo migrante regresado a su ciudad natal y que ha emprendido un negocio de éxito, como en el caso del vicepresidente de la Comisión Regional de Bicol sobre Migración y Desarrollo.

Otro elemento crucial para asegurar un proceso de integración exitoso consistiría en facilitar el espacio y el fomento de capacidad que permitan el intercambio de conocimientos entre entes locales y regionales, otros actores locales y los migrantes y sus asociaciones. El fomento de capacidad puede darse en áreas tales como la forma de recopilar datos sobre la migración, los vínculos entre migración y desarrollo, las necesidades y vulnerabilidades específicas de los migrantes, el desarrollo y la ejecución de proyectos, etc. Proporcionar espacio para el intercambio de conocimientos entre los actores en un territorio dado o entre territorios permite contribuir a la mejora de las capacidades, compartir las lecciones aprendidas y facilitar la revisión y el apoyo entre iguales. Como se señala más arriba, estos espacios se pueden crear a través de procesos descentralizados de cooperación, programas de retorno temporal y redes en línea, etc.

En la realización de todos los puntos anteriores, las respuestas destacaron la necesidad de identificar las áreas temáticas prioritarias y las políticas y medidas específicas para llevarlas a cabo. Se facilitaron muchos ejemplos de cómo lograr todo ello en base a las distintas experiencias de los encuestados, entre otros: (i) la creación de una unidad específica a escala de gobierno local dedicada al proceso de integración, dotada de personal capacitado; (ii) la creación de un grupo de trabajo interministerial que dirija el proceso y garantice la coherencia de las políticas en todos los sectores; (iii) el establecimiento de servicios de asistencia a los migrantes que apoyen y proporcionen orientación a los migrantes en sus esfuerzos socioeconómicos personales y profesionales; (iv) el establecimiento de una plataforma en línea de intercambio de información y conocimiento destinada a los migrantes y sus asociaciones, que les permita conectarse y aprender; (v) la creación de un Espacio de Migración y Desarrollo, en el que los migrantes, los organismos gubernamentales y la sociedad civil puedan reunirse para compartir experiencias, comprender necesidades e ideas y reflexionar sobre la mejor manera de llevar a cabo su trabajo de M&D. Dicho espacio también permitiría a los migrantes, sus asociaciones y las organizaciones no gubernamentales presionar a nivel gubernamental e introducir posteriormente sus consejos y conocimientos en la planificación de las políticas locales; y (vi) asignar los fondos necesarios para asegurar la implementación, el seguimiento y la evaluación. En cuanto a la supervisión y evaluación, es fundamental asegurarse de que se lleva a cabo, a fin de permitir aprender de experiencias pasadas y ser capaces de mejorar continuamente las políticas y los servicios.

Entre otros obstáculos identificados se incluye la dificultad de garantizar que se apliquen los diferentes enfoques transversales, como el enfoque basado en los derechos humanos, el género y la juventud, en el seno de la población migrante. Si bien el diagnóstico debe permitir la identificación de las diversas necesidades y vulnerabilidades en el seno de una población migrante, es mucho más difícil asegurar que las necesidades y los derechos de mujeres, niños, ancianos, discapacitados, enfermos mentales, etc. sean tomados en consideración a lo largo del proceso de integración. Ello va de la mano de un obstáculo adicional que es el de asegurarse  que las medidas adoptadas se adapten a las necesidades específicas de los migrantes, teniendo en cuenta que éstas varían en función de los ámbitos, y al mismo tiempo garantizan que la población no migrante no resulte a la postre perjudicada. A menudo, esto puede provocar una mayor marginación y tensión social entre las poblaciones migrantes y no migrantes, en lugar de lo contrario. Es evidente que mitigar una situación de este género no es fácil, y para lograrlo es preciso contar con la sensibilización y la comprensión de la población en general, “vender” la migración como una oportunidad benéfica para toda la comunidad y, eventualmente, garantizar que las políticas y medidas adoptadas beneficien en efecto a toda la comunidad.

Pregunta no4: ¿Qué ejemplos hay de iniciativas de éxito lideradas por las autoridades locales con objeto de institucionalizar la migración en la agenda local? ¿Se han reproducido dichas iniciativas en otros territorios y cuáles han sido los resultados? ¿Hasta qué punto están estas iniciativas vinculadas o ajustadas a los planes de desarrollo regional o nacional y en qué medida puede considerarse dicha vinculación un factor de éxito? ¿Qué medidas y prácticas podrían adoptar las autoridades locales con el fin de fomentar la institucionalización, la reproducción y el éxito de estas iniciativas?

  • Costa Rica:

Desde la perspectiva de Costa Rica, los encuestados destacaron el papel clave de la sociedad civil y las autoridades locales a través de actividades de cabildeo para lograr la integración de la migración en la planificación de las políticas locales. Se trata de un aspecto particularmente importante, ya que las iniciativas locales no están en consonancia con los planes nacionales de desarrollo en el contexto costarricense. El cabildeo y la incidencia política son cruciales para asegurar el apoyo nacional a las actividades y la aprobación de las mismas, así como para garantizar el reconocimiento y la reproducción de las buenas prácticas. En particular, en relación con el Modelo de Gestión Transfronteriza establecido en el territorio de Upala, sólo la aprobación a escala nacional ha permitido la creación en Upala de una categoría específica de migrantes “transfronteriza” que permite que éstos se beneficien de servicios y protección específicos.

  • Senegal:

En el contexto de la experiencia de la Agencia de Desarrollo Regional de Sedhiou, asociada al proyecto ICMD, el nivel de credibilidad de las autoridades locales ha sido considerado uno de los principales factores de éxito de la incorporación de la migración a la planificación de las políticas locales. Ningún proceso o iniciativa de M&D será sostenible si los migrantes y sus asociaciones no están convencidos rápidamente de su utilidad. En efecto, si las medidas anunciadas por un gobierno local no responden a sus necesidades y prioridades, la participación de los migrantes y sus asociaciones se tambaleará y su confianza se desvanecerá. Por lo tanto, es importante proceder con prudencia en la creación y el anuncio de medidas destinadas a los migrantes o que impliquen a éstos. A fin de mitigar esta posibilidad y construir una buena relación, algunos ejemplos de actividades recomendables son el intercambio de experiencias, las consultas y la capacitación de los migrantes y sus asociaciones.

Otra historia de éxito la constituyen las rondas de diálogo, que reúnen a los migrantes y sus asociados dirigidas a fomentar la cooperación entre territorios, que la ONG franco-senegalesa GRDR ha venido realizando en los últimos años. Estos diálogos se han realizado dentro de la cuenca compartida entre Senegal, Mali y Mauritania y consisten esencialmente en reuniones de migrantes, sociedad civil y autoridades locales mediante conferencias en línea con el fin de promover prácticas de cooperación descentralizada. Para más información puede consultarse la publicación “Guide d’organisation d’une mission double espace , à la rencontre des migrant et de leur partenaires pour une coopération de territoire à territoire” que puede descargarse en el sitio web www.grdr.org.

  • Sudáfrica:

Según una contribución de expertos de la OCDE, el ejemplo de Sudáfrica sugiere que para lograr el éxito en la integración local se necesita una política sólida vertical y horizontal y una coherencia institucional, y, en este sentido, una combinación de mecanismos y conocimientos particulares. Estos incluyen, entre otros, mecanismos de (i) rendición de cuentas (tanto hacia arriba como hacia abajo), (ii) coordinación y comunicación, (iii)  monitoreo y evaluación. Tales mecanismos pueden contribuir a la comprensión por parte de los responsables políticos de sus responsabilidades concretas hacia la población local a diferencia de las del Gobierno central; a que los actores gubernamentales y no gubernamentales informen, consulten y se comuniquen con regularidad; y a la eficacia y el impacto de sus intervenciones políticas.

Asimismo, los responsables políticos locales deben tener un fuerte sentido de la realidad en la que están operando; es decir, de la necesidad de recopilación de datos sobre las características demográficas de la población local (incluidos los migrantes), las necesidades específicas de los migrantes y cómo éstos pueden ser marginados de ciertos tipos de prestación de servicios y sufrir discriminación, las actitudes de la población autóctona hacia los migrantes; y el impacto social y económico de los migrantes –tanto los potenciales como los reales–en las comunidades locales y su contribución a éstas.

  • Filipinas:

Los encuestados de Filipinas presentaron un panorama general de la experiencia de la ICMD y otras iniciativas similares junto con el ejemplo concreto de la ciudad de Legazpi.

La ICMD e iniciativas similares de M&D se están implementando en cuatro regiones del país, y su objetivo lo constituyen diferentes dependencias de gobierno local (de provincia, ciudad o municipio). En la región de Bicol, ocho de las 15 dependencias de gobierno local tienen ya sus propias órdenes ejecutivas o competencias en materia de M&D. En la región de Calabarzon, cuatro de cada cinco provincias tienen estructuras operativas de M&D en forma de un consejo o de centros provinciales de recursos migratorios. En la región occidental de Visayas, diez de las 16 administraciones locales indicadas han suscrito ya medidas legislativas en materia de M&D, y en Ilocos, tres de cada cuatro provincias han establecido centros u oficinas de servicios de los trabajadores filipinos en el exterior (OFW, por sus siglas en inglés).

Los resultados más destacables de esta actividad son:

1. El proceso de incorporación, que permitió una construcción de redes y asociaciones más fácil y rápida entre los organismos nacionales y regionales y las autoridades locales, en particular para garantizar un proceso de filtrado de los programas nacionales hasta el nivel local, y para que desde el nivel local se pueda solicitar ayuda de la organismos nacionales.

2. Los grupos de migrantes, en su mayoría familias, quienes se han convertido en una fuerza en la toma de decisiones y la programación a escala local.

3. El desarrollo o evaluación de políticas de desarrollo e inversión que responden a las necesidades e intereses de los migrantes.

Para institucionalizar y reproducir estas iniciativas, se están adoptando las siguientes estrategias:

• Inclusión de aportaciones de las políticas (lecciones aprendidas, buenas iniciativas) derivadas de la aplicación de la ICMD en el Plan de Desarrollo Integral del Departamento de Interior y Gobernanza Local (DILG, por sus siglas en inglés) para su aprobación por las autoridades locales, incluyendo la eventual inclusión de M&D como una categoría de evaluación a la hora de otorgar el sello de buena gobernanza local a las autoridades locales;

• En la localización de las iniciativas de M&D, el respaldo nacional a estos procesos puede fortalecer las iniciativas a través de espacios como los comités especiales nacionales sobre migración internacional y desarrollo, liderados por la oficinal central de la Autoridad Nacional de Desarrollo Económico (NEDA, por sus siglas en inglés). Bajo el liderazgo de NEDA y del Consejo de Desarrollo Regional en dos de los cuatro proyectos de M&D, es más viable compartir con otras regiones buenas prácticas y lecciones;

• Institucionalizar herramientas de creación de capacidad y un modelo de tutoría de la ICMD en la formación de la administración pública local y el apoyo a las administraciones locales.

El gobierno municipal de Legazpi a su vez ha compartido su experiencia en la integración de la migración y el desarrollo en la agenda local:

1. Inclusión de la M&D como un subsector del Sector de Desarrollo Social del Consejo de Planificación y Desarrollo Local.

2. Creación de un Comité de M&D.

3. Participación del Centro de Acción Social de la Diócesis de Legazpi, una organización de base religiosa, en la organización de las asociaciones familiares de migrantes y el establecimiento de una base de datos.

4. Creación de un grupo de trabajo temático de M&D en el que participan funcionarios y jefes de departamento de la administración local, organismos nacionales interesados, medios académicos, organizaciones de la sociedad civil, representantes terrestres y marítimos y empresarios representativos de la OFW.

La ciudad de Legazpi también compartió algunas iniciativas futuras que tiene previsto realizar, por ejemplo:

1. El traslado de los servicios médicos premigratorios obligatorios desde el nivel central al nivel territorial a fin de reducir al mínimo los gastos de los potenciales trabajadores filipinos en el exterior (OFW);

2. “Programa Uli Na Sa Legazpi”, conjunto de oportunidades de promoción de inversiones para el fomento de la inversión por parte de los trabajadores filipinos en el exterior y sus familias en la ciudad de Legazpi;

Por último, el ayuntamiento de esta ciudad filipina destacó las lecciones aprendidas y lo que había reproducido de otras iniciativas a través de actividades de intercambio de conocimientos con otros territorios locales, a saber:

1. Establecimiento de un servicio de asistencia a los OFW;

2. Establecimiento de un Centro de Recursos y Servicios a la Migración;

3. Creación de un día anual de las familias de OFW, que se celebra cada primera semana de diciembre, a fin de sensibilizar y promover la labor y las iniciativas de los OFW;

4. Realización de Seminarios de Orientación Previos a la Migración, Creación de Capacidad, Educación Financiera, Capacitación Profesional y de Medios de Vida para los aspirantes a OFW y sus familiares;

5. Capacitación de instructores, que permita una mayor difusión en la creación de capacidades en materias como la gestión familiar y de ingresos, y otras formaciones.

  • Ecuador:

El ejemplo dado fue el de la Provincia de Pichincha, Quito, donde se halla establecida, desde 2013, una Unidad de Gestión de Movilidad Humana (UGMH) de ámbito provincial que ofrece atención integral a las personas en situación de movilidad. En ella se incluyen todos los "tipos" de personas en esa situación (refugiados, inmigrantes, migrantes en tránsito, migrantes repatriados y sus familias) y se ha previsto que preste servicios de integración social, económica y política de las personas en movilidad, y se ocupe de la protección de sus derechos humanos. Estos servicios incluyen:

• primeras atenciones y refugio a la llegada para la protección de derechos (orientación, asesoramiento jurídico, mediación para el acceso a la vivienda, asistencia sanitaria, acceso a las actividades culturales y deportivas); inclusión económica a través de estrategias de auto-empleo (asesoramiento sobre puesta en marcha de microempresas);

• promoción de cuentas de ahorro comunitarias organizadas; financiación inicial cofinanciada; y empleo dependiente (a cargo del Servicio Estatal de Empleo de la Consejería de Empleo, certificación de competencias laborales y formación);

• apoyo a la inclusión política de los migrantes y apoyo social organizativo a éstos, así como a la investigación en este ámbito.

A través de la ICMD, el modelo de gestión de la UGMH se ha potenciado de dos maneras: en primer lugar, esta Unidad se ha dado por objeto fortalecer los servicios prestados en la oficina de la UGMH en Quito; en segundo lugar, ha creado unidades móviles para cubrir todo el territorio de la provincia, contando con las organizaciones locales, para organizar el alcance a las comunidades de migrantes. La UGMH forma parte de la Secretaría de Desarrollo Humano y Ambiente de la provincia de Pichincha.

La inserción de la migración en los programas de desarrollo local se vio facilitada por el hecho de que las personas en situación de movilidad humana se definen como grupos vulnerables con arreglo al Programa de Inclusión Social y a la Constitución ecuatoriana. El desarrollo y la protección de los derechos de la Constitución ecuatoriana están estrictamente relacionados, y el hecho de que los migrantes sean objeto de servicios especiales demuestran la firme voluntad política de la conexión entre la migración y el desarrollo a escala nacional y local.

El modelo de la UGMH de la provincia de Pichincha se reprodujo en el segundo proyecto ICMD en la provincia norteña de Imbabura, en la frontera con Colombia, una provincia que experimenta movimientos transfronterizos de poblaciones y es destino de muchos refugiados colombianos. La UGMH se implantó en Imbabura a través de la reestructuración del Patronato Provincial de Acción Social y su planificación operativa anual.

Por otra parte, el gobierno local de Pichincha también promovió la necesidad de incorporar la movilidad humana a la planificación local en Ecuador a través del Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador (CONGOPE). La administración local de Pichincha actúa pues ahora como órgano consultivo de otros gobiernos provinciales ayudándolos así a incorporar la movilidad humana en los planes de gestión territorial a través de la reproducción del proyecto UGMH. Pichincha también se está convirtiendo en un interesante interlocutor estratégico en materia de buenas prácticas para las instituciones nacionales, fomentando una incorporación exitosa de la migración a las políticas nacionales, que a su vez, alimentan y apoyan las políticas locales sobre la incorporación de la migración a la planificación del desarrollo local.

Conclusión

Es evidente que mientras que las cuestiones relativas a la migración y la integración de la perspectiva de la migración siguen siendo tratadas en los planos nacional e internacional, las autoridades locales y regionales y otros actores locales están lidiando cada vez más con sus propios contextos y problemas migratorios de una manera innovadora. Además, en algunos casos, las acciones realizadas a escala local están obteniendo un reconocimiento a escala nacional y se utilizan como modelos para su reproducción en otros territorios. Todos los encuestados coincidieron en que el éxito de tales acciones está en efecto estrechamente vinculado con el nivel de descentralización del Estado, y con una mayor descentralización que ofrece más oportunidades a las ALRs para definir sus propias políticas y programas a fin de responder mejor a las necesidades de su territorio. Más allá del contexto de descentralización se identificaron muchas medidas clave para el éxito de la integración, entre las cuales destacan como factores clave de éxito la necesidad de un enfoque participativo multisectorial, la participación de las diferentes partes ​​y un enfoque participativo de la incorporación.

No obstante, las ALRs y otros actores locales también se enfrentan a muchos desafíos en la integración de la perspectiva migratoria, tanto por falta de apoyo a escala nacional, como por falta de datos sobre migración, falta de recursos humanos o financieros o dificultades en la coordinación de un gran número de actores. Dado el gran potencial de desarrollo que ofrece la integración de la migración en las políticas de desarrollo locales, a la par de las dificultades de las ALRs y otros actores locales para llevarla a cabo, se ha destacado de manera clara la importancia de asegurar el reconocimiento del papel clave de los entes locales y regionales en la M&D. Únicamente asegurando dicho reconocimiento y prestando apoyo podrán las autoridades locales y regionales acceder a las plataformas de intercambio de conocimientos, herramientas de apoyo y recursos y competencias suficientes que les permitan integrar con éxito y con carácter sostenible la migración en la planificación del desarrollo local.

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